La prueba de maquillaje y peinado de novia es uno de los momentos más importantes antes de la boda.
No se trata simplemente de probar un maquillaje y un peinado para decidir si te gustan. Es el momento en el que vamos a construir el look completo que llevarás el día de tu boda, adaptándolo a ti, a tus facciones, a tu estilo y a todos los detalles que forman parte de tu imagen. Por eso, para mí, la prueba comienza incluso antes de que nos veamos.
¿Cuándo hacer la prueba de maquillaje y peinado?
Prefiero no hacer la prueba con demasiada antelación.
Lo ideal es que la boda esté ya lo suficientemente cerca como para que tengamos bastante definido el conjunto que vas a llevar, pero dejando todavía margen para hacer ajustes si fuera necesario.
Por eso, recomiendo hacer la prueba de maquillaje y peinado como máximo tres semanas antes de la boda.
Para entonces, es importante que el vestido esté bastante avanzado o, idealmente, ya elegido. Así podemos empezar a construir el look completo teniendo en cuenta todos los elementos.
Algunas novias incluso hacen coincidir la prueba de maquillaje y peinado con una prueba del vestido. De esta manera pueden verse mucho más completas y comprobar cómo funciona todo junto.
Y si ya tienes el velo, el tocado o los accesorios que llevarás ese día, te recomiendo traerlos a la prueba. Ver el conjunto puede ayudarnos muchísimo a tomar decisiones y, sobre todo, a que puedas imaginarte de verdad como novia.
La prueba empieza antes de venir al estudio
Antes de la prueba, te pediré que compartas conmigo fotografías y comentarios a modo de inspiración.
Esto es muy importante para mí.
No necesito que llegues con una idea cerrada de cómo quieres maquillarte y peinarte.
Lo que quiero es conocer tus referencias y entender qué es lo que te atrae de ellas.
Puedes enviarme fotografías de maquillajes, peinados, novias, detalles concretos o incluso imágenes en las que solamente te guste una determinada parte del look.
También puedes contarme qué cosas te gustan, qué no te gustan o qué nunca llevarías.
Con toda esa información voy construyendo previamente una idea de hacia dónde podemos llevar la prueba.
Las fotografías son referencias, no un resultado que copiar
Es muy habitual encontrar una fotografía de una novia y pensar: «Quiero exactamente esto».
Pero cuando analizamos la imagen con detenimiento, muchas veces descubrimos que lo que realmente nos gusta es un detalle concreto.
Puede ser la forma del delineado, la intensidad de las sombras, la piel, el color de los labios, la manera de recoger el pelo o simplemente la sensación general que transmite el look.
Por eso, cuando nos veamos, además de hablar sobre lo que tú me has enviado, yo te haré comentarios y preguntas sobre lo que veo en esas fotografías y sobre lo que tú deseas o lo que más te gusta de ellas.
Por ejemplo, puedo mostrarte dos referencias que aparentemente parecen muy similares y explicarte las diferencias que encuentro entre ellas.
Esto es especialmente importante en aspectos como el delineado o la intensidad del maquillaje de ojos, donde pequeños cambios pueden modificar mucho el resultado final.
La idea es que podamos entender juntas qué es exactamente lo que buscas.
¿Qué ocurre durante la prueba?
La prueba de maquillaje y peinado tiene una duración máxima de 3 horas.
Por eso es tan importante el trabajo previo.
Cuando llegamos a la prueba ya contamos con tus referencias y con toda la información que hemos ido compartiendo previamente.
Después tenemos una charla en la que me cuentas qué quieres conseguir y yo te explico lo que veo en las referencias, qué creo que puede funcionar mejor en ti y qué aspectos considero importantes para construir el look.
Con toda esa información, te hago una propuesta inicial.
De esta manera no perdemos tiempo probando opciones sin un rumbo claro.
A partir de esa propuesta vamos haciendo las modificaciones y adaptaciones necesarias hasta llegar al resultado que más te guste y que, al mismo tiempo, mejor te luzca.
No buscamos copiar una fotografía: buscamos adaptarla a ti
Esta parte es fundamental.
Cada rostro, cada cabello y cada estilo personal son diferentes.
Por eso, aunque una fotografía sea una referencia perfecta para entender lo que te gusta, no necesariamente tenemos que reproducirla exactamente.
Mi trabajo consiste en interpretar esa referencia y adaptarla a ti.
Quizás la forma del ojo haga que un delineado necesite otra estructura. Quizás una determinada intensidad de sombras sea demasiado para ti o, al contrario, necesitemos reforzarla para conseguir el efecto que estás buscando.
Con el peinado ocurre lo mismo.
La textura, la longitud y la cantidad de cabello, además del vestido, el velo o el tocado, influyen en el resultado.
Por eso la prueba es un proceso de adaptación y construcción, no simplemente de reproducción.
¿Qué deberías llevar a la prueba?
Cuanta más información tengamos sobre el look completo, más fácil será tomar buenas decisiones.
Si ya los tienes, te recomiendo traer:
- Velo
- Tocado
- Pendientes y otros accesorios
- Cualquier otro elemento que pueda formar parte de tu look de novia
También es interesante hacer la prueba coincidiendo con una prueba del vestido, si tienes esa posibilidad.
No es imprescindible, pero verte con todos los elementos juntos puede ayudarte muchísimo a visualizar el resultado final.
¿Y si no sé exactamente qué quiero?
No pasa nada.
No necesitas llegar con una idea perfectamente definida.
Puedes tener muchas referencias diferentes y no saber cómo unirlas, o simplemente tener claro que quieres verte natural, elegante, favorecida y sentirte tú misma.
Precisamente por eso es importante el trabajo que hacemos juntas.
Tú me cuentas qué te gusta y qué quieres transmitir, me enseñas tus referencias y yo aporto mi experiencia para ayudarte a interpretar todo eso y convertirlo en una propuesta que tenga sentido para ti.
El objetivo de la prueba
Cuando terminamos la prueba, quiero que tengamos claro cuál será el maquillaje y el peinado que llevarás el día de tu boda.
Pero, sobre todo, quiero que tú tengas la tranquilidad de saber cómo vas a verte y que te sientes cómoda con el resultado.
El día de la boda no debería ser el momento de experimentar.
Ese día quiero que puedas sentarte, relajarte y disfrutar mientras yo me encargo de reproducir todo lo que hemos trabajado juntas.
Porque una prueba bien planteada no consiste en hacer muchas opciones diferentes.
Consiste en escuchar, observar, proponer y ajustar hasta encontrar el equilibrio perfecto entre lo que tú imaginas y lo que mejor funciona en ti.
Y para mí, ese es el verdadero objetivo: que cuando llegue el día de tu boda, te mires al espejo y no pienses simplemente «qué guapa estoy», sino:
«Me encanta. Me siento yo».
Reserva tu prueba de maquillajeSi todavía no lo has leído, este artículo va antes que este: cosas que necesitas saber antes de elegir tu maquilladora de novia.